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CREMA HUMECTANTE NOCTURNA
Los ingredientes para preparar una crema humectante nocturna son:
1 /4 taza cera de abejas 2 cucharadas de mantequilla de cacao 5 cucharadas de aceite de oliva 4 cucharadas de agua destilada 1 1/2 cucharadita de aceite de germen de trigo 3/4 cucharada de bórax purificado.
Derrita la cera, mantequilla y aceite de olivo en una cacerola a fuego lento. Cuando estén líquidos y bien mezclados agregue el agua destilada, aceite de germen de trigo y el bórax. Bata esta mezcla hasta que se enfríe para evitar que se formen grumos. Póngala en un lindo frasco. y use un poco de cremo cada vez, pero déjela puesta toda lo noche.
EL TÉ PARA MUCHAS APLICACIONES
El té es uno de esos maravillosos productos que hace bien a todos, y que tiene ‘múltiples aplicaciones.., económicas”. Algunas de estas son:
Como loción suavizante: Ponerse con un algodón embebido té en infusión de agua mineral, con un poco de azúcar, en la mañana y en la tarde,.
Como loción astringente: Para las pieles grasas, acompañado de algunas gotas de jugo de limón.
En compresa para los ojos fatigados: Mojando una pequeña gasa con una infusión muy concentrada (enjuagar enseguida con agua tibia para evitar “teñirse”.)
En pre o post bronceado: Infusión concentrada sobre cara, cuello, y para los mas audaces, en brazos y piernas durante las primeras exposiciones al sol. Esta infusion colorea ligeramente la epidermis, con un bronceado engañador. (Nadie se dará cuenta de que va llegando a la playa).
En enjuagues: sobre cabellos castaños, da reflejos cobrizos.
LINDA PIEL
Antes que nada, una buena piel es hija de una adecuada alimentación y de una buena circulación sanguínea. He aquí tres consejos para una linda piel.
Primero, pellízquese (icon moderación’), después del aseo y con la piel aún húmeda y mojada por el agua tibia. Pellizque su piel con el pulgar y el índice. Primero la frente, luego las mejillas y el mentón, entre los dos ojos y en los ángulos de la boca.
Segundo, cuando su rostro esté rojo, aspire fuertemente y retenga la respiración, pellizcándose la nariz y cerrando la boca. Después sople durante treinta segundos.
Tercero, frote, acto seguido, su rostro con un tomate bien maduro, cortado en dos mitades. Rocíese con agua fresca acidulada con una cucharada de vinagre de vino. El olor se va muy pronto y su tez lucirá muy fresca.
¡Ah, y sobre todo, no crea que esto es un chiste! Realizado este ejercicio tal como aquí se explica es de suma utilidad y advertirá luego, de cuán buen aspecto queda. |
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